10 de junio 2019
En general, pienso que es evidente afirmar que el entorno tiene un poder enorme en el empoderamiento del joven. Quizás sería importante diferenciar entre el entorno más inmediato del más alejado, pero ambos son importantes y hay que tenerlos en cuenta.
Entiendo el entorno inmediato de un joven como la familia y amigos, el instituto y las actividades extraescolares; es decir, todo aquel contexto que está directamente relacionado con el joven. En cambio, el entorno más alejado, en mi opinión, son todos aquellos agentes que intervienen de forma indirecta, como son: servicios sociales, reuniones de coordinación con CSMIJ o centros
externos al instituto, EAP. Me gustaría dejar clara esta diferenciación porque a menudo, pienso, un joven no conoce o no es consciente de que detrás de ellos hay un equipo de coordinación que trabaja o debate por su bienestar. Pero estos agentes están y, aunque no intervienen directamente, conocen al joven y nos orientan a nosotros, como profesionales, para actuar y trabajar con ellos/as.
(…) un papel muy importante es el de la familia. Para crear vínculo con la familia hay que invitarles a venir en el instituto a los actos que hacemos, comunicarse vía correo o por teléfono para informar de cómo van las cosas, dar a conocer lo que trabajamos con sus hijos y de qué manera, pedirles que se involucren o que participen de las cosas que hacemos o
cuando necesitamos ayuda para montar algo poder nutrirnos de sus trabajos y que nos den una mano (…). De este modo, visibilizando nuestra labor y lo que hacemos, creamos esta confianza y tranquilidad tanto para las familias a las que hacemos partícipes como por los alumnos que ven que sus padres muestran interés por lo que hacen.
Por otro lado (…) como profesional necesito conocer el entorno y los recursos que tengo alrededor. Lo ideal es que al inicio de curso, pudiéramos invitar a los responsables de los equipamientos juveniles del pueblo para que nos expusieran su programa (centro s cívicos, centros deportivos, los teatros u otros equipamientos culturales, etc.). Nosotros como instituto que trabajamos por proyectos, también podemos
exponerles los eventos que llevaremos a cabo y seguramente podemos hacer un trabajo conjunto o invitarles a asistir a los retos finales. En definitiva, abrir el instituto a los recursos que nos ofrece el entorno. Incluso organizar encuentros y eventos con los otros institutos de la zona.
Pienso que nos enriquecería a la hora de crear comunidad, de ofrecer actividades a los jóvenes, mejorar la relación entre ellos, abrir un abanico de oportunidades e intercambios sociales, etc.
Del mismo modo deberíamos funcionar con los recursos más sociales y educativos para poder ofrecer a las familias: servicios sociales, becas, centros externos de psicología o de reeducación, etc.
Resumiendo, pienso que la clave es darte a conocer, poder debatir sobre qué necesidades tenemos y cómo podemos resolverlas y abrir el instituto en el pueblo. Cuando los jóvenes perciben y hacemos evidente que entre los «adultos» o entre los diferentes servicios nos comunicamos, también se dan cuenta del trabajo que hay detrás para su bienestar, se dan cuenta que es cierto que mostramos interés por ellos o que nos preocupamos realmente por lo que les pasa y todo esto también hace que se abran más a comunicarse y puede que no nos mientan tanto.
Sin esta comunicación entre la familia y el instituto o entre el instituto y los equipamientos y servicios del pueblo, difícilmente conoceremos de que disponemos y podremos ofrecer
u orientar a nuestros jóvenes y sus familias. Seguramente el contacto entre familia e instituto era mucho más enriquecedor en la escuela primaria (los padres iban a buscar y a llevar a sus hijos, contacto más directo con la maestra (sólo era una y ahora tienen una profe diferente para cada materia…). Actualmente, los alumnos van solos y los padres se pierden con lo que hacemos en el instituto. Por ello, uno de nuestros trabajos es acercar el instituto a casa, que sea abierto e invitar a las familias a los eventos que hacemos (cuando hacemos las presentaciones finales de los retos de los proyectos o las fiestas populares poder hacerlo en horarios no laborales para facilitar que todos puedan venir).